Por Arq. Roberto Buffadossi, Director del estudio de Arquitectura Gastronómica Buffadossi&Asoc.
Ante la crisis económica mundial que desde 2008 atravesamos es habitual oír una de las máximas de la cultura oriental: la crisis puede ser una oportunidad. En materia de negocios gastronómicos, encontrar la oportunidad escondida dentro de la crisis financiera equivale a sortear, con creatividad, esfuerzo e inteligencia, los obstáculos y desafíos que nos plantea la crisis:
- maximizar las ganancias haciendo más eficiente la administración
- captar a los clientes que aún están dispuestos a invertir en nuestro servicio
- satisfacer sus necesidades y superar sus expectativas con el fin de fidelizarlos.
La arquitectura gastronómica – el diseño interior, la ambientación, la construcción de la Imagen del local – es un aliado indiscutido para captar y fidelizar clientes, tanto como lo son la calidad del servicio y la atención. ¿Por qué? Porque la ambientación, al reflejar la identidad del establecimiento, es el vector que comunica visualmente la calidad del servicio que brindamos y el confort que le proponemos a nuestros clientes durante su estadía en nuestro local.
Por su parte, el diseño exterior –cartelería , marquesinas, vidrieras – permiten no sólo transmitir este mensaje, sino que son una oportunidad para diferenciarse de la oferta de la zona en que se emplaza el local y lograr mayor visibilidad y atractivo entre los potenciales clientes que circulan en busca de un establecimiento gastronómico.
Por lo tanto, podemos pensar la crisis como una oportunidad de renovar, aggiornar o modernizar el diseño exterior o interior de nuestro local para alcanzar el difícil objetivo de sorprender, atraer y fidelizar antiguos y nuevos clientes.
En relación a optimizar la rentabilidad del negocio gastronómico, la arquitectura también puede brindar excelentes soluciones para hacer más eficiente el rendimiento del local. En este sentido, una de las últimas tendencias en materia de ambientación es la sectorización. ¿En qué consiste? En la creación -dentro del mismo salón - de distintos sectores con diferentes climas y niveles de intimidad. Una de las principales ventajas que ofrece la sectorización es acercarse al ideal del negocio: estar en funcionamiento todo el día, ya que los ámbitos diferenciados justamente permiten que el local se adapte a las necesidades de cada momento de la jornada y de acuerdo al tipo de consumo que va a realizar el cliente.
Una barra para una comida rápida o unos tragos al paso, un área tradicional para almuerzos o cenas o desayunos o meriendas de trabajo y áreas más íntimas como los boxes o livings para el encuentro entre amigos o en pareja, que requieren de un ámbito para conversar relajada y largamente son algunas de las situaciones más habituales a las que la creación de diversas zonas responde con eficacia.
La apuesta por la sectorización requiere no sólo de una estructura determinada en el espacio del salón, sino también una inversión en los mobiliarios requeridos para cada sector.
Esquemáticamente, al definir las zonas, podemos pensar las siguientes áreas: una barra con banquetas altas; un sector con mesas y sillas al estilo tradicional; boxes privados alejados de las puertas de entrada, y un sector de livings con sillones, puff y mesas bajas. Además de generar distintas alturas, la combinación de mobiliario nos permite utilizar diferente decoración, colores, texturas y hasta estilos en cada uno de los sectores, reforzando aún más así, la propuesta de cada área dentro del establecimiento. También podemos enfatizar estas zonas colocando un piso flotante en esta zona del living , para darle mayor calidez, junto con artefactos de iluminación diferenciales o efectos lumínicos.
En tiempos económicos como los que atravesamos es frecuente que la incertidumbre y el temor nos conduzca a la parálisis y hasta quizás a no encontrar soluciones para sostener o hacer crecer nuestro negocio. Sin embargo, en materia de diseño de imagen de un local gastronómico, muchas son las opciones que podemos tener al alcance de la mano para lograr el objetivo de sortear la crisis, fortalecernos y perdurar en un mercado tan competitivo y exigido como lo es el gastronómico. Solo se trata de encontrar aquella solución que mejor responde a nuestros problemas y adaptarlas a nuestras posibilidades reales de inversión de acuerdo a nuestras posibilidades financieras, apoyándose en el conocimiento y la experiencia de los expertos que contratamos para resolver cada instancia de nuestro negocio.
Estudio Buffadossi y Asoc. Arquitectura gastronómica
www.buffadossi.com.ar
info@buffadossi.com.ar